En el marco del Día del Coleccionista, Del Mar Digital entrevistó a Oscar, un vecino que desde hace más de cuatro décadas dedica su tiempo y pasión al mundo del coleccionismo, una actividad que, según él mismo define, “no se puede abandonar”.
“Los comienzos fueron con los billetes y las monedas, y después se va sumando”, relató Oscar, al recordar cómo nació su interés por coleccionar. Con el paso del tiempo, su afición fue creciendo de manera natural, impulsada también por el entorno. “Es algo que se va dando. Uno empieza a coleccionar algo y después todos te van regalando, canjeando. Me parece que no podés salir nunca, el que colecciona por ahí no puede parar”, expresó.
Óscar comenzó a los 15 años y hoy, con 59, continúa ampliando sus colecciones, que guardan no solo objetos, sino también recuerdos y relatos. “Hay mucha historia en cada una de las colecciones”, destacó, subrayando el valor emocional que tiene cada pieza.
El apoyo familiar también forma parte de este camino. “A mi familia le gusta lo que yo hago, por ahí sí me dicen ‘aflojá’”, contó entre risas, dejando en claro que el coleccionismo es parte de su identidad.
En el Día del Coleccionista, la historia de Oscar refleja cómo una afición puede transformarse en una pasión que atraviesa generaciones y conserva fragmentos de la memoria colectiva.