Tras los exhaustivos relevamientos llevados a cabo en la zona, el Servicio Geológico Minero Argentino (SEGEMAR) presentó su informe técnico sobre el deslizamiento de la cara sur del Cerro Hermitte. El estudio determinó que el movimiento registrado desde el pasado 27 de diciembre no es un evento aislado, sino que configura una reactivación del fenómeno geológico ocurrido originalmente en el año 1969.
La investigación detalló que la dinámica de la masa movilizada responde a un proceso denominado expansión lateral. En este escenario, el material se traslada sobre un nivel débil compuesto por rocas ricas en arcillas expansivas. Estas arcillas, al alcanzar un estado de saturación hídrica, presentan una resistencia al corte tan baja que una inclinación del estrato de apenas 5° resulta suficiente para iniciar un desplazamiento gravitacional de gran magnitud.
Ante la extrema inestabilidad del terreno, el organismo brindó una serie de recomendaciones jerarquizadas, situando como la medida más urgente la inmediata evacuación de los barrios Sismográfica, Los Tilos y El Marquesado. El informe técnico es categórico al solicitar la posterior demolición de las viviendas afectadas y establecer una prohibición estricta de futuros reasentamientos en dicho sector debido al riesgo de vida persistente.
Asimismo, el SEGEMAR recomendó a las autoridades locales implementar un relevamiento semanal exhaustivo de los sectores linderos para constatar la posible aparición de nuevas grietas o el ensanchamiento de las ya existentes. Otro de los datos sobresalientes del reporte técnico es la advertencia de no retirar los materiales depositados en el pie del cerro por el movimiento gravitatorio. Los especialistas explicaron que esta acumulación de tierra, visible en zonas como el campo de golf de Santa Lucía, actúa actualmente como un contrafuerte o sostén de la masa superior, por lo que remover dicho material podría acelerar el colapso de la ladera.