La escudería francesa reconoció públicamente la responsabilidad del fallo, explicando que los mecánicos trabajaron en el monoplaza dentro de los 15 segundos previos al inicio de la vuelta de formación, una infracción al reglamento que arruinó las posibilidades del pilarense de pelear por los puntos.
Visiblemente molesto tras la carrera, Colapinto calificó la penalización como “una locura” y lamentó el tiempo perdido en boxes que lo relegó al fondo de la parrilla. No obstante, el director general de Alpine, Steve Nielsen, elogió el desempeño del argentino al asegurar que no cometió errores en pista y que logró remontar posiciones con un ritmo sólido. El propio Franco destacó que, más allá del incidente, el auto mostró un mejor rendimiento en carrera que en la clasificación, logrando acercarse en los tiempos a competidores directos como Haas y Audi.
De cara al futuro inmediato, el equipo deberá trabajar en entender el comportamiento del monoplaza con poco combustible para mejorar su performance los días sábados. A pesar del enojo por el resultado final en Melbourne, el optimismo de Colapinto se mantiene intacto gracias al potencial mostrado en el ritmo de carrera. La revancha será rápida: el próximo domingo 15 de marzo se disputará el Gran Premio de China, donde el argentino buscará capitalizar su velocidad y sumar, finalmente, sus primeras unidades del año en el campeonato dominado inicialmente por el 1-2 de Mercedes.