En la previa de la movilización en Comodoro Rivadavia, una importante cantidad de vecinos comenzó a concentrarse en la plaza de la Escuela 83 para reclamar justicia por Ángel y otras víctimas de la ciudad.
Con globos blancos, pancartas y banderas, las familias fueron llegando al lugar en un clima cargado de emoción y dolor. Entre los mensajes, se destacaban consignas como “no somos un negocio” y “con los niños no”, reflejando el malestar y la exigencia hacia el sistema judicial.

En diálogo con La Tribuna por Radio del Mar, René Villarroel valoró la convocatoria y expresó su expectativa de que el reclamo sea escuchado. “Esperemos poder tener buenas ideas y que quienes deben tomar decisiones puedan razonar esta situación que es grave”, sostuvo.
El denominador común entre los presentes fue el pedido de justicia, no solo por el caso de Ángel, sino también por otros hechos que permanecen sin resolución. Virginia, una de las asistentes, recordó el caso de su madre, la médica Susana Celia Di Sarli, y cuestionó la falta de respuestas judiciales. “Todos tenemos el mismo reclamo: que se investiguen las causas”, afirmó.
Durante la cobertura, distintas voces reflejaron el impacto social del caso. Alejandra, una vecina, expresó: “Mucha impotencia, mucha bronca. Esto es incomprensible como mamá”. Otra mujer, que perdió a su hijo en un hecho violento, reclamó condenas más firmes: “El dolor no se va nunca, pero necesitamos justicia real”.

También participaron familiares de otras víctimas, como el caso de Maximiliano Cifuentes, y personas que atraviesan conflictos judiciales por la tenencia de menores. Flavia, abuela a cargo de su nieto, manifestó su preocupación por la lentitud de los procesos: “La justicia debería actuar más rápido y escuchar a los chicos”.