La ciudad de Comodoro Rivadavia vivió este jueves una jornada cargada de fe, esperanza y agradecimiento. Como cada 7 de agosto, cientos de personas se acercaron a la ermita de San Cayetano, para celebrar el día del santo patrono del pan, del trabajo y de la paz.
La parroquia abrió sus puertas a las 8 de la mañana, aunque muchos fieles llegaron desde antes para dejar una vela, una oración o un mensaje de gratitud. “Yo tengo algo particular con San Cayetano, más por mis hijos, para que consigan trabajo. Y por todos los que no tienen. Con esta situación económica, con tantos despidos, hay mucha gente desocupada. Yo creo que él siempre ayuda”, expresó Bruno Andrade, emocionado.
Yanina, una de las organizadoras, contó que la parroquia estará abierta hasta las 22 horas, aunque la gente sigue llegando incluso más tarde. “Después de las 10, 11 o 12 de la noche, siguen viniendo. Muchos vienen después de trabajar, otros sólo a saludar al santo. Hay una propuesta de celebrar la misa porque siempre viene mucha gente”, señaló.
El clima que se vive en el lugar es de recogimiento y gratitud. “Yo vengo a agradecer por mí y por mi familia. Estoy bien, y todos los días le agradezco. Hay que pedir todo lo que se pueda, porque con la oración se llega muy lejos”, dijo otra vecina.
La ermita de San Cayetano se convierte, una vez más, en un espacio de encuentro entre vecinos y de renovación espiritual, en medio de tiempos difíciles donde la fe sigue siendo refugio y motor para muchos.