El encuentro, programado para el 27 de marzo en el Estadio Lusail de Qatar, permanece en suspenso debido a la escalada bélica en Medio Oriente.
“Va a ser muy rápido porque el tiempo se nos viene encima. Estamos todos implicados para encontrar la solución definitiva”, señaló Louzán, quien destacó la importancia de este cruce y del posterior amistoso ante Egipto para la preparación mundialista de “La Roja”. La decisión se está trabajando en conjunto entre la UEFA, Conmebol y FIFA, monitoreando minuto a minuto la situación de seguridad en la región.
A pesar del conflicto, en las últimas horas surgió una señal positiva desde la sede: Qatar anunció la reanudación de su liga local (Liga de las Estrellas) para este jueves 12, tras once días de suspensión total de actividades deportivas. Este retorno a la actividad oficial en Doha podría ser clave para que la UEFA mantenga su postura de no trasladar el partido a una sede alternativa, apostando a que el evento se desarrolle según lo previsto en territorio qatarí.