Durante su interpelación en la Cámara de Diputados, el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, defendió al presidente Javier Milei respecto al caso del criptoactivo Libra, pero sus respuestas generaron dudas y contradicciones.
Francos sostuvo que el presidente “no tuvo vínculo” con el proyecto y que se trató de un “negocio entre privados”. Sin embargo, a lo largo de la sesión, el funcionario admitió que Milei había mantenido varias reuniones con empresarios del sector cripto, lo que complicó su defensa.
En su discurso, Francos afirmó que la publicación de Milei sobre Libra, realizada el 14 de febrero en redes sociales, fue “sin coordinación” y no estuvo vinculada con los empresarios cripto, quienes habían lanzado la plataforma en el mismo período.
Sin embargo, reconoció que el presidente se había interesado en el proyecto desde septiembre de 2024 y había discutido el uso de tecnologías descentralizadas para promover emprendedores digitales y pymes en Argentina.
A pesar de estos planteamientos, Francos insistió en que Milei no tenía ninguna relación con el proyecto antes de su tuit. “Fue un negocio entre privados”, expresó, y agregó que el presidente decidió eliminar la publicación debido a las repercusiones que generó.
No obstante, el ministro no pudo aclarar la información de “público conocimiento” a la que supuestamente Milei tuvo acceso antes de su publicación, lo que dejó en el aire la cuestión del origen de dicha información.
La interpelación también estuvo marcada por momentos de incomodidad, como cuando Francos admitió que “no tenía idea” sobre el destino de los fondos recaudados por el proyecto Libra, lo que fue señalado como una falta de información por parte de varios diputados opositores.
A lo largo de la sesión, Francos utilizó respuestas evasivas y generó más dudas que certezas, especialmente cuando se le pidió explicar la conexión entre las reuniones previas de Milei con los empresarios cripto y su posterior promoción del proyecto.
La polémica también se extendió a la secretaria Legal y Técnica, Karina Milei, quien había autorizado los ingresos de los empresarios cripto a la Casa Rosada. Francos defendió su actuación, indicando que las reuniones con empresarios privados son comunes en el ámbito gubernamental y no implican compromisos automáticos por parte del Estado.
Al finalizar la sesión, Francos criticó la estrategia de la oposición, acusándola de utilizar las interpelaciones como una herramienta de rédito político y electoral. También advirtió que las comisiones investigadoras no deberían actuar como “órganos paralelos de la Justicia”, restando así poder al Poder Judicial.
Esta interpelación dejó más preguntas que respuestas, y el caso Libra sigue generando controversia.
Fuente: Agencia de Noticias Argentinas.