Este jueves al mediodía, la comunidad católica de Comodoro Rivadavia se congregó en la Catedral San Juan Bosco para brindar el último adiós al obispo emérito Joaquín Gimeno Lahoz. En diálogo con Del Mar Digital, el sacerdote Fabián García se refirió a las ceremonias de despedida que comenzaron la jornada anterior con diversos responsos y que culminaron con la misa de exequias, un encuentro litúrgico que congregó a la totalidad del clero de la región.
El párroco remarcó la importancia de la masiva presencia de los religiosos de la Diócesis en el altar, señalando que una celebración de estas características simboliza la fraternidad hacia quien fuera su guía espiritual durante más de trece años. García puso especial énfasis en la trayectoria de Lahoz, ponderando su desapego de los honores y las estructuras tradicionales en pos del trabajo misionero.
“El hecho de que haya dejado las comodidades que tenía allá en la diócesis de Azul, en la provincia de Buenos Aires, y haberse venido al Maitén en una época que había muy pocos recursos, muestra una generosidad muy grande”, sostuvo el sacerdote en la entrevista radial. El párroco rememoró los inicios de Gimeno Lahoz en la Comarca Andina a mediados de la década del noventa, una etapa marcada por el aislamiento geográfico y la escasez de vías de comunicación.
García compartió recuerdos íntimos de aquellos primeros pasos compartidos en el territorio chubutense, cuando junto a otros fieles colaboraba en el acondicionamiento del precario hogar que habitaría el misionero español. “Yo estuve ahí justo en esos días en que ellos llegaron, estábamos acomodándole una casita muy precaria; eso es generosidad, pobreza y despojo, y habla mucho de la persona”, relató con emoción frente a los micrófonos.
Tras la conclusión de la misa concelebrada, los restos del sexto obispo comodorense recibirán sepultura definitiva hoy a las 14 en el Panteón de los Obispos en el Cementerio Oeste.