Gastón Manes presentó su renuncia a la presidencia de la Honorable Convención Nacional de la UCR y también a su banca como convencional nacional por la provincia de Buenos Aires. Lo hizo a través de una carta pública dirigida a Martín Lousteau y a los miembros del partido, en la que expresó su desacuerdo con el rumbo que ha tomado el radicalismo.
“Renuncio porque soy fiel a mis principios, no a los cargos”, afirmó Manes, y lamentó lo que considera una pérdida de identidad política e ideológica dentro del partido. A su juicio, la UCR paso de ser una fuerza cohesionada en torno a ideas comunes a convertirse en una “confederación de posturas provinciales”.
El dirigente cuestionó la falta de debate interno y la ausencia de una línea doctrinaria clara. “No ha primado una voluntad que exprese lo que alguna vez fuimos: un partido de ideas, no de circunstancias”, escribió.
En su despedida, Manes reivindicó a referentes históricos como Raúl Alfonsín y Ricardo Balbín, y sostuvo que su decisión no implica un alejamiento de los valores del radicalismo. “Seguiré donde siempre estuve: del lado de quienes creen que la política, para ser digna, debe ser pensada, discutida y decidida con todos”, concluyó.