Los abogados Fernando Burlando —representante de Dalma y Gianinna Maradona— y Francisco Oneto —defensor del neurocirujano Leopoldo Luque— protagonizaron un violento cruce verbal que incluyó insultos, acusaciones cruzadas y un desafío a pelear en la vía pública, lo que obligó a suspender temporalmente la audiencia.
El altercado se produjo mientras prestaba declaración testimonial Julio Soria, quien se desempeñaba como custodio del astro futbolístico. Durante el interrogatorio, Burlando manifestó abiertamente su descontento con la actitud de Soria, cuestionando su credibilidad debido a que el testigo respondió de forma reiterada que “no recordaba” diversos hechos clave de la causa. Ante esta situación, Oneto interrumpió de manera tajante para denunciar que el abogado querellante estaba “apretando” y presionando indebidamente al declarante.
La objeción encendió la mecha en la sala de audiencias. Lo que comenzó como una discusión técnica sobre las formas del interrogatorio derivó rápidamente en un intercambio de agresiones verbales a los gritos. En medio de la confrontación, Oneto tildó a Burlando de “irrespetuoso” y, visiblemente alterado, lo desafió a dirimir el conflicto “afuera” del edificio de los tribunales.
Ante el descontrol en la sala, el fiscal de la causa intervino de inmediato para interponerse entre ambos profesionales. Al notar que la situación amenazaba con pasar a la agresión física, los jueces del tribunal resolvieron decretar un cuarto intermedio de urgencia para desalojar el recinto y descomprimir el ambiente. No obstante, la hostilidad continuó en los pasillos judiciales, donde los letrados volvieron a quedar cara a cara y mantuvieron un áspero intercambio frente a la mirada de los presentes.