El equipo médico de alta complejidad inició un protocolo de estudios y tratamiento específico para abordar la obstrucción detectada en su arteria renal.
Las próximas horas son fundamentales
El tratamiento actual consiste en la administración de anticoagulantes, con el objetivo de disolver el trombo que afecta el flujo sanguíneo hacia el riñón. Según detalló su tío, Augusto Bria, el éxito de este procedimiento permitiría no solo recuperar la función del órgano, sino también estabilizar la hipertensión que padece el niño a raíz de este cuadro clínico.
Los especialistas del centro porteño dividieron el abordaje en dos fases de estudio para monitorear la evolución del tratamiento. Aunque la familia pidió cautela ya que “todavía falta”, se espera que durante la tarde de este martes haya mayores precisiones sobre la respuesta de Ignacio a la medicación. Por ahora, el pequeño permanece bajo estricto control médico, acompañado por el apoyo de toda la comunidad que sigue de cerca su recuperación.