El concejal Omar Lattanzio impulsa un proyecto de ordenanza para retirar a los denominados “trapitos” o cuidacoches de distintos sectores de Comodoro Rivadavia, especialmente en zonas consideradas de riesgo como semáforos, rutas y avenidas.
Según explicó el edil, la iniciativa surge a partir de reiteradas quejas de vecinos por situaciones de agresividad e inseguridad vinculadas a personas que se acercan a los vehículos para limpiar parabrisas o pedir dinero.
“Queremos que se termine con la presencia de esta gente que muchas veces te insulta, golpea el auto o intenta meterse por la ventanilla del conductor para ver si puede sacar algo”, señaló en diálogo con Del Mar Digital.
Lattanzio sostuvo que la problemática también genera situaciones de peligro en el tránsito. “Hay gente que incluso pasa semáforos en rojo para evitarlos. Eso demuestra el nivel de tensión que genera esta situación”, afirmó.
El concejal indicó que la ordenanza busca darle herramientas a la Policía, ya que actualmente —según le transmitieron— no pueden intervenir de manera efectiva. En ese sentido, el proyecto prevé el retiro de los elementos que utilizan para la actividad, como equipos de limpieza, además del pedido de documentación.
También contempla la intervención de áreas sociales del municipio. “Si necesitan ayuda, puede intervenir Desarrollo Humano para evaluar cada caso”, explicó.
En cuanto a las sanciones, la propuesta establece distintas alternativas que podrían incluir trabajos comunitarios, multas e incluso detenciones, dependiendo de la situación.
“No hay una solución mágica ni inmediata, pero lo que buscamos es que la gente pueda circular tranquila y que no sienta peligro en la calle”, expresó el concejal.
Además recordó que una medida similar se implementó hace algunos años en la costanera de la ciudad. “Hace dos años y medio logramos retirar a estas personas de la costanera, que era un lugar donde también se generaban conflictos”, indicó.
Finalmente, remarcó que el objetivo principal es recuperar la seguridad en los espacios públicos. “No sabemos cuál será la solución definitiva, pero hay que buscarla. Los vecinos no pueden vivir con miedo”, concluyó.