Tras el derrumbe del Cerro Hermitte que dejó a decenas de familias sin hogar, el gobierno provincial anunció el inicio de la construcción de 52 viviendas destinadas a los vecinos afectados, así como el desarrollo del loteo donde se levantarán las nuevas casas.
Además, se pusieron en marcha las tareas para llevar los servicios públicos al barrio y se reasignó una partida de $300 millones para un estudio integral de ingeniería en el barrio Médanos, con el objetivo de estabilizar el terreno y prevenir futuros deslizamientos.
El gobernador Nacho Torres destacó que durante años, los gobiernos municipales de Comodoro permitieron la construcción en zonas de alto riesgo, generando graves consecuencias. “Hoy estamos acá para dar respuestas concretas, acompañar a las familias afectadas y dejar en claro que en Chubut ya no hay lugar para la irresponsabilidad ni el abandono”, señaló Torres a través de sus redes sociales.
Con estas medidas, la provincia busca revertir la falta de planificación urbana histórica y garantizar la seguridad de quienes habitan la zona.