Este viernes por la mañana, las autoridades policiales confirmaron que se están iniciando investigaciones de oficio ante la reiteración de tiroteos en distintos puntos de la ciudad, incluso en aquellos episodios donde los damnificados optan por no radicar la denuncia formal. En diálogo con Del Mar Digital, el jefe de la Brigada de Investigaciones, Javier Orellano informó que el objetivo es no invisibilizar los tiroteos en la vía pública, aunque admitieron que la falta de testimonios iniciales complejiza el sustento de las medidas judiciales.
Los investigadores explicaron que la recolección de pruebas en el territorio se vuelve una tarea minuciosa debido al hermetismo que suele rodear a este tipo de balaceras. De todas formas, remarcaron que el protocolo actual exige la actuación inmediata de la Brigada al momento de tomar conocimiento de los estruendos o del ingreso de heridos al Hospital, buscando dar una respuesta rápida para llevar tranquilidad a los vecinos.
“Generalmente no todos los hechos de abuso de armas que se han dado están relacionados entre sí”, aclaró Orellano. Al trazar un mapa del delito sobre las últimas balaceras registradas en la localidad, precisó que la mayoría responde a situaciones de índole particular o disputas momentáneas que no forman parte de una ingeniería delictiva coordinada a gran escala.
“Hay otros, como es el caso que mencionaban, el tema de la zona alta de Pietrobelli, que ese sí está focalizado a un grupo en particular”, señaló Orellano, describiendo que se trata de una enemistad de larga data entre facciones antagónicas de ese sector.
Ante el rebrote de la violencia en las calles del Pietrobelli, desde la Jefatura adelantaron que se profundizarán las tareas de saturación y los operativos de control específicos para neutralizar a los integrantes del grupo investigado.