La investigación sobre el accidente náutico ocurrido entre las islas Monument e Hibiscus, en Miami, que terminó con la muerte de dos niñas, se centra en establecer cuál de las embarcaciones —la barcaza o el velero— tenía prioridad de paso. El hecho ocurrió en una zona marítima cerrada, teóricamente segura y con buenas condiciones de visibilidad.
“El Sector Miami de la Guardia Costera llevará a cabo una investigación exhaustiva para determinar las causas del accidente e identificar medidas que ayuden a prevenir tragedias similares en el futuro”, indicó en un comunicado el capitán Frank Florio, comandante de esa división.
Según las normas generales de navegación, los veleros suelen tener prioridad frente a embarcaciones a motor. Sin embargo, existen excepciones: una de ellas incluye a las embarcaciones que están “restringidas en su capacidad de maniobra”, como sería el caso de la barcaza involucrada, que —de acuerdo con el diario Miami Herald— estaría remolcando a otra embarcación, aunque este dato no puede verificarse en el video difundido.
La barcaza, por su tamaño y sistema de frenado (motor en reversa), necesita al menos 200 metros para detenerse. Se investiga si el capitán no tuvo tiempo para reaccionar, si hizo un mal cálculo o si directamente no vio al velero, que habría venido por un lateral, dificultando la visibilidad.
Por su parte, el velero donde navegaba Mila Yankelevich y otras seis niñas no contaba con motor, y esa mañana había poco viento. Estas condiciones limitaban severamente su capacidad de maniobra. A esto se suma que, por tratarse de un campamento de verano organizado por el Miami Yacht Club, el bote era conducido por una joven de 19 años, responsable de seis menores de edad.
Otra posible falla bajo análisis es la ausencia de una persona en la proa de la barcaza cumpliendo funciones de vigía, algo recomendado en zonas de alto tráfico y con embarcaciones pequeñas, como la del siniestro. En un entorno con buena visibilidad, sin olas y cerca de la costa, el accidente “era muy evitable”, según apuntan algunas fuentes cercanas al caso.
Las autoridades aún deben determinar si el siniestro fue producto de un error humano, una falla técnica o una combinación de ambos factores. También se investiga si la barcaza tenía autorización para navegar en esa zona y en ese horario.
Por último, la Guardia Costera informó que en lo que va de 2024 se registraron más de 550 muertes vinculadas a la navegación recreativa en EE.UU., pero solo 43 de ellas fueron causadas por colisiones entre embarcaciones.