COMODORO RIVADAVIA Y RADA TILLY  |  Miércoles 08 de abril, 2026
"Propo Fest"

Investigan a una médica por manipular el celular del anestesista muerto

La justicia investiga a Chantal "Tati" Leclercq, una médica residente del Hospital Rivadavia, quien es señalada por "alterar" el teléfono celular de Alejandro Salazar tras encontrarlo sin vida en su departamento de Palermo.

Los peritajes tecnológicos confirmaron que Leclercq fue la última persona en mantener contacto con Salazar antes de su fallecimiento. Esta cercanía, sumada a las inconsistencias detectadas en los registros de actividad del dispositivo del anestesista, disparó las sospechas sobre una posible eliminación de información relevante para la causa.

Allanamiento y confesión

En las últimas horas, el Juzgado Criminal y Correccional N°60 ordenó dos allanamientos: uno en la Avenida Santa Fe (CABA) y otro en Tigre, donde los investigadores lograron secuestrar una tablet y un teléfono celular que serán peritados.

Bajo la presión de la investigación, Leclercq se presentó ante la Asociación de Anestesia (Aaarba) y admitió una realidad escalofriante: el consumo habitual de sustancias como propofol, ketamina, fentanilo y midazolam, todas ellas sustraídas del ámbito hospitalario para uso recreativo fuera de las instituciones.

Delfina Lanusse y la médica residente Chantal “Tati” Leclercq, respectivamente.

La declaración de Leclercq también confirmó su vínculo estrecho con Delfina “Fini” Lanusse, la médica ya imputada por administración fraudulenta de fármacos en el Hospital Italiano. Ambas profesionales, junto al fallecido Salazar y el anestesista Hernán Boveri, conforman el círculo central de una red que utilizaba insumos críticos para cirugías en encuentros privados.

El anestesista Boveri y Delfina Lanusse.

El misterio tras la muerte de Eduardo Bentancourt

El caso de Salazar parecería dejar de ser un hecho aislado con la reciente aparición sin vida de Eduardo Bentancourt (44), un enfermero oriundo de Gualeguaychú que fue hallado muerto en su departamento de Palermo el pasado viernes. La conexión entre ambos casos es casi absoluta por el modo en que fueron hallados: ambos profesionales de la salud fueron encontrados solos en sus viviendas con ampollas de drogas de uso quirúrgico a su alrededor.

Alejandro Salazar quien fue encontrado sin vida en un alquiler temporal de Buenos Aires.

Sin embargo, el perfil de Bentancourt abre una grieta en la investigación oficial. Según revelaron sus allegados y el periodista Mauro Szeta, el enfermero estaba de paso en Buenos Aires, no tenía empleo en la capital y en su trabajo habitual en Gualeguaychú los controles de salida eran tan estrictos que hacían imposible el robo de fármacos.

A pesar de que en el departamento de Palermo se encontraron más de 112 ampollas y los peritajes iniciales no indican la presencia de terceros, el entorno de Bentancourt asegura que él no consumía drogas. Una amiga del enfermero declaró a La Nación que sospechan de un “artilugio” para inculparlo y ocultar la verdadera red de distribución.

La Justicia ahora enfrenta el desafío de verificar la trazabilidad de las ampollas halladas en lo de Bentancourt para determinar si el enfermero fue un eslabón de la red o una víctima de una trama mucho más oscura.

TE INTERESA

JUDICIALES

Tras el reclamo familiar, buscan determinar las causas de muerte del menor de 4 años

cultura en comodoro

Talleres Culturales 2026: conocé cómo y dónde anotarte en las propuestas de tu barrio

en la Patagonia

Comodoro y Madryn consolidan alianzas por la economía del conocimiento

Si llegaste hasta acá,
¡Gracias por elegirnos!

Seguínos en nuestras redes sociales y mantenéte al día.