El conflicto escaló tras el reciente discurso del mandatario en Estados Unidos, donde fundamentó su postura recordando los atentados a la AMIA y la Embajada de Israel. Para el régimen persa, este alineamiento total de la Casa Rosada con el “eje estadounidense-sionista” representa un cambio de doctrina que los pone en una situación de confrontación directa, rompiendo con la histórica neutralidad que Argentina solía mantener en los conflictos de Medio Oriente.
El editorial iraní no ahorró calificativos y acusó a Milei de liderar un proyecto de “iranofobia”. En sus párrafos más duros, el texto sostiene que Argentina busca sacrificar sus intereses nacionales para servir a las estrategias de Washington y Tel Aviv.
En ese sentido, el mensaje del régimen fue tajante: aseguraron que Irán no puede permanecer “indiferente” ante estas posiciones hostiles y advirtieron que diseñarán una “respuesta proporcionada”. Si bien el lenguaje es agresivo, expertos en geopolítica señalan que este tipo de advertencias suelen formar parte de la retórica de presión del régimen ante países que endurecen su política exterior.
Desde que asumió, Javier Milei ha sido explícito en su giro internacional. La inclusión de Hamas en la lista de organizaciones terroristas y el apoyo irrestricto a Israel tras los ataques de octubre de 2023 fueron los antecedentes que terminaron de detonar este cruce. Para Irán, la mención de las “dos bombas” (AMIA y Embajada) como prueba de enemistad es una acusación que “cruza la seguridad nacional de su país”