La intervención policial se inició tras un llamado que alertaba sobre la presencia de personas con armas blancas. Al arribar al lugar, los efectivos identificaron un Chevrolet Corsa, cuyos ocupantes intentaron darse a la fuga. Tras una breve persecución, la policía logró interceptar el rodado a pocos metros.
Al solicitar la documentación, se constató que el conductor no poseía licencia de conducir ni seguro obligatorio. Ante la notificación de que el vehículo sería secuestrado por las infracciones cometidas, el sujeto reinició la marcha de forma violenta.
Durante el intento de escape, el conductor realizó una maniobra peligrosa arremetiendo contra una agente policial, quien debió arrojarse al suelo para evitar ser atropellada. Afortunadamente, la efectiva resultó ilesa.
El vehículo fue finalmente bloqueado a unos 30 metros del lugar del ataque. El conductor fue detenido y trasladado a la dependencia policial, donde quedó alojado a la espera de la audiencia de control de detención por resistencia a la autoridad y tentativa de lesiones. El automóvil quedó secuestrado a disposición de la justicia.