La parroquia Nuestra Señora de Luján, ubicada en Francisco Behr y Canadá, puso en funcionamiento una bolsa de trabajo que ya cuenta con un registro de 150 personas en busca de empleo. El proyecto, que funciona ya desde hace tiempo, busca conectar de forma directa a trabajadores independientes y desocupados con vecinos que requieran cubrir diversos servicios en el hogar o en el ámbito técnico.
El mecanismo de organización implementado por la institución religiosa es estrictamente de carácter solidario e intermediario. Los interesados se acercan a la sede parroquial, dejan sus datos o su currículum vitae y la secretaría se encarga de clasificarlos por rubros para facilitar la consulta de los potenciales empleadores.
“Nosotros lo que hacemos es únicamente de intermediarios; no recomendamos a nadie porque no conocemos, la gente llega, deja su currículum, nosotros los anotamos y le damos publicidad”, aclaró el sacerdote Fabian García a cargo de la comunidad en diálogo con Nuestras Mañanas en Radio del Mar.
Las estadísticas internas de la parroquia reflejan con crudeza la actual demanda laboral que golpea principalmente a los sectores periféricos y a la población joven de la ciudad. El desglose de los anotados expone que el rubro con mayor oferta es el de trabajadoras de casas particulares con 40 postulantes, seguido por 27 personas destinadas a la limpieza de patios, 23 ayudantes de albañilería y electricistas, 19 postulantes para puestos de serenos, 17 para el cuidado de adultos mayores, 10 niñeras y 10 pintores de casas. La nómina de oficios se completa con un especialista en chapa y pintura, un albañil oficial y un soldador de experiencia.
Más allá de la asistencia técnica y el registro de datos, el espacio parroquial se transformó en un termómetro social donde confluyen realidades complejas del día a día de la comunidad. García, el cura obrero -por su conocimientos en albañilería-, señaló que el proceso de inscripción permite visibilizar el drama de vecinos que perdieron puestos estables en industrias locales, trabajadores subocupados y personas que, si bien percibieron sus correspondientes indemnizaciones, no logran reinsertarse en el mercado formal. Ante este panorama, el despacho parroquial funciona también como un refugio de contención afectiva y escucha activa.
La comunidad religiosa confirmó que la convocatoria permanecerá abierta por tiempo indeterminado dada la persistente necesidad de la población. Aquellos empleadores interesados en consultar los perfiles disponibles o los desocupados que deseen sumarse al padrón pueden acercarse los días martes y viernes en el horario de 14 a 17 horas en la secretaría del templo, situado frente a la Escuela N° 32. Los impulsores de la propuesta destacaron que, ya se han concretado con éxito las primeras inserciones laborales en el plano local.