“El delito cambió y la Justicia tiene que estar a la altura. Hoy muchos delitos se cometen desde un celular o una computadora. Si la Justicia no tiene herramientas acordes a esa realidad, investigar se vuelve mucho más difícil”, señaló Berazategui, al explicar la necesidad de avanzar en un marco legal específico para la evidencia digital y las investigaciones tecnológicas.
La nueva ley regula el uso de herramientas informáticas en investigaciones penales, incluyendo la obtención y preservación de evidencia digital, la intervención de comunicaciones, el acceso a dispositivos electrónicos remotos y la posibilidad de realizar investigaciones encubiertas en entornos virtuales.
“Antes nos encontrábamos con situaciones donde había información relevante en dispositivos o plataformas digitales, pero sin reglas claras sobre cómo incorporarla como prueba. Esta ley viene a ordenar eso y a dar seguridad jurídica”, explicó Berazategui.
Finalmente, destacó que la implementación de la norma implica un desafío institucional: “No alcanza con la ley. También necesitamos capacitación, tecnología y trabajo especializado para poder aplicar estas herramientas de manera correcta”.