En el marco de los 50 años de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco, un proyecto de investigación pone el foco en el proceso de fusión que dio origen a la actual institución, a partir de la integración entre una universidad de origen religioso —fundada en 1961— y el sistema universitario nacional.
El docente e investigador Gabriel Carrizo explicó que se trató de un proceso complejo, atravesado por tensiones institucionales y académicas. “La convivencia fue compleja, había carreras superpuestas y estudiantes que pasaban de una a otra”, señaló en diálogo con Actualidad 2.0 por Radio del Mar.
La investigación también analiza el contexto en el que se consolidó la identidad de la universidad. Según indicó, en 1980 se resolvió una forma de reconocimiento hacia la Iglesia. “Se compensó simbólicamente colocándole el nombre”, afirmó, en referencia a la denominación actual de la casa de estudios.
A partir de este recorrido histórico, el trabajo plantea interrogantes sobre el presente. “Nos preguntamos si hoy seguimos identificándonos con ese nombre impuesto en 1980”, sostuvo Carrizo, abriendo el debate sobre la identidad institucional en la actualidad.
Por otra parte, el investigador vinculó esta reflexión con el contexto histórico nacional y la importancia de la memoria colectiva. En ese sentido, al referirse al Día de la Memoria por la Verdad y la Justicia, destacó la necesidad de sostener estos espacios de análisis. “Es importante poner en valor esta fecha para dar cuenta de ese consenso: la sociedad argentina no está dispuesta a tolerar un gobierno dictatorial”, concluyó.