El pedido surge tras los incidentes protagonizados por la legisladora santafesina durante el inicio del debate por la reforma laboral en la Cámara Baja.
Según consta en el proyecto, la presentación se basa en lo ocurrido durante la sesión del jueves, cuando Carignano desconectó los micrófonos y auriculares del cuerpo de taquígrafos de la Cámara con el presunto objetivo de obstaculizar el desarrollo del debate parlamentario.
Santillán argumentó que la conducta desplegada por la legisladora de Unión por la Patria trasciende la controversia política y afecta directamente el funcionamiento institucional. “Resulta particularmente grave que la conducta haya tenido por objeto o consecuencia impedir, obstaculizar o alterar el normal desarrollo de una sesión”, sostiene el texto presentado.
Para la legisladora oficialista, el ataque a las herramientas de trabajo del personal técnico es una perturbación directa al sistema republicano. “El cuerpo de taquígrafos cumple una función esencial para la registración fidedigna de lo actuado en el recinto, constituyendo su labor un soporte indispensable para la validez institucional”, enfatizó en los fundamentos.
Escándalo en el recinto
El episodio tuvo lugar minutos después de que se lograra el quorum necesario para tratar la reforma laboral. De acuerdo a los registros fílmicos y testimonios de otros legisladores, Carignano se acercó al estrado de la presidencia y procedió a desenchufar los equipos técnicos, lo que derivó en un fuerte cruce verbal con otros miembros de la Cámara, entre ellos la diputada Lilia Lemoine.
El proyecto de resolución invoca el artículo 66 de la Constitución Nacional y el reglamento interno de la Cámara de Diputados para que se evalúen los hechos y se apliquen las sanciones correspondientes por lo que consideran una “presunta comisión de inconducta grave”.