El escándalo internacional en torno a la salud de Jorge Messi sumó un fuerte e inesperado contraataque por parte de su círculo íntimo. Luego de aceptar de forma privada las disculpas de Florencia Peña por la fake news de la muerte del padre del astro rosarino —e incluso invitarla formalmente a tomar un café juntas cuando baje la espuma mediática—, la familia del ’10’ reacomodó el foco de su malestar. Los dardos apuntaron directamente hacia el periodista de Radio Mitre Eduardo Feinmann, cuyas declaraciones previas generaron un profundo dolor en el seno familiar.
La trastienda de este nuevo frente mediático fue revelada por la periodista Pía Shaw, quien detalló que Celia Cuccittini trazó una clara y contundente línea divisoria entre ambos episodios. Mientras la madre de Lionel Messi entendió que la actriz de Luzu TV cometió un error sin mala fe, consideró que la conducta de Feinmann fue considerablemente más dañina al ventilar cuestiones íntimas y confidenciales.
“Les dolió más que el conductor expusiera información privada sobre el padre del futbolista que la falsa noticia difundida por Florencia Peña”, reveló Shaw respecto al sentir de los Messi.
El origen del enojo con el periodista se remonta a las jornadas previas al partido de la Selección argentina contra Argelia. Al aire de su programa radial, Feinmann había instalado el tema de la salud del padre de Messi en la agenda pública al afirmar: “Tiene un problema bastante grave, no está bien de salud. Hace varios meses, desde el año pasado, que Jorge Messi tiene un problema importante de salud”. Para el entorno del futbolista, que alguien que se presenta como una fuente confiable exponga tales detalles sin autorización resultó una falta de respeto mayor que el fallido error de Peña.
La situación dejó en una posición sumamente incómoda al conductor de Mitre. Tras el estallido de la fake news, Feinmann se había mostrado como uno de los críticos más feroces contra Peña e incluso intentó instalar públicamente una hipótesis que vinculaba lo sucedido con una supuesta maniobra del kirchnerismo para perjudicar a la Selección nacional. Sin embargo, la lectura de la familia fue diametralmente opuesta y corrió el eje del debate, dejando en claro que la invasión a la privacidad les resultó el agravio más severo de todos.
Fuente: La Voz Del Interior.