El astro argentino protagonizó un cruce con la terna arbitral encabezada por Pierre Lauziere en el Memorial Coliseum, lo que derivó en la apertura de un expediente disciplinario. Sin embargo, en las últimas horas surgió una declaración fundamental que podría desactivar el conflicto y librar al rosarino de una suspensión de cara a las próximas fechas.
La controversia se originó a raíz de un video que se viralizó rápidamente en redes sociales, donde se observa a Messi intentando seguir a los jueces hacia los túneles tras el pitazo final. Las imágenes muestran a Luis Suárez interviniendo para calmar a su compañero, tomándolo del brazo en un intento por evitar que la situación escalara. El eje de la investigación de la liga se centraba en determinar si el futbolista había ingresado al vestuario de los árbitros, una falta grave que, según el reglamento técnico de la MLS, conlleva sanciones económicas y deportivas de cumplimiento efectivo.
El descargo oficial de los árbitros
Pese a la tensión registrada en el campo y los pasillos, un comunicado de la Professional Referee Organization (PRO) parece haber aclarado el panorama. Chris Rivett, director de comunicaciones del organismo, confirmó a la cadena ESPN que no existió una irrupción en la zona restringida. “Después de hablar con los árbitros del partido, podemos confirmar que no entró a las instalaciones”, aseguró el directivo, desestimando la versión más severa del incidente.
El Inter Miami, que viene de sufrir un duro golpe deportivo ante el equipo liderado por el surcoreano Son Heung-Min, aguarda ahora la resolución definitiva del Comité Disciplinario. Aunque la liga suele comunicar sus fallos antes del inicio de cada jornada, la relevancia del protagonista y la complejidad de los plazos de apelación podrían demorar el veredicto final. Por lo pronto, el testimonio de la PRO se perfila como la pieza clave para que el capitán argentino pueda continuar con normalidad la defensa del título obtenido en la temporada anterior.