Los incrementos en los precios de los combustibles en Argentina ya alcanzan entre el 13% y el 16% en las últimas semanas, en un contexto marcado por el encarecimiento del petróleo a nivel global, impulsado por el conflicto en Medio Oriente.
El valor del crudo, en particular el Brent, superó los 110 dólares por barril, lo que genera un escenario de fuerte inestabilidad y repercute directamente en los costos energéticos, con impacto en los precios en surtidores.
Frente a este panorama, desde el sector no descartan nuevos aumentos que podrían rondar el 5% adicional en el corto plazo, aunque aclaran que no serían aplicados de forma inmediata.
En el mercado local, la petrolera YPF ya trasladó parte de estos incrementos: la nafta súper pasó de aproximadamente $1.738 a superar los $1.800 en pocos días, mientras que las variantes premium y el gasoil también evidenciaron subas importantes.
Especialistas señalan que, si los precios internacionales continúan en niveles elevados, el ajuste en el mercado interno será difícil de evitar, en línea con el esquema de paridad de exportación que busca equiparar los valores locales con los del mercado internacional.
Este escenario genera inquietud en el Gobierno por su posible impacto en la inflación, en medio de una coyuntura económica delicada, donde la evolución del conflicto y su incidencia en el mercado energético global serán factores clave para el comportamiento de los precios.