El director general de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus, manifestó su preocupación por la decisión del gobierno argentino de abandonar el organismo y sostuvo que esta medida podría tener consecuencias negativas para el país en materia de salud pública.
Durante una conferencia de prensa en Ginebra, el titular del organismo remarcó que la cooperación internacional es clave para garantizar la seguridad sanitaria global y advirtió que el alejamiento de Argentina no solo impactaría en su relación con la OMS, sino también con la Organización Panamericana de la Salud (OPS), con la que se articula gran parte del trabajo en la región.
La decisión de retirarse había sido anticipada por el presidente Javier Milei en febrero de 2025, en medio de cuestionamientos al manejo de la pandemia de COVID-19. El proceso administrativo avanzó recientemente con su oficialización, aunque aún resta una instancia clave: la definición final deberá ser tratada por los Estados miembro en la próxima Asamblea Mundial de la Salud, prevista para mayo.
Desde la OMS aclararon que, hasta tanto no se complete ese procedimiento, la salida no es definitiva. En ese sentido, el jefe de Asuntos Legales del organismo explicó que la situación actual es incierta y que recién se resolverá formalmente cuando el tema sea abordado en ese encuentro internacional.
En paralelo, se indicó que Argentina no ha comunicado su desvinculación de la OPS, lo que abriría la posibilidad de mantener su participación en el ámbito regional, incluso si se concreta la salida del organismo global.
Especialistas del organismo también remarcaron el rol histórico del país en materia de cooperación sanitaria y advirtieron que una eventual desvinculación podría afectar el intercambio de información, el acceso a asistencia técnica y la coordinación frente a emergencias de salud.
Por su parte, el Gobierno nacional aseguró que continuará promoviendo vínculos internacionales a través de acuerdos bilaterales y espacios regionales, manteniendo autonomía en la definición de sus políticas sanitarias.
El debate se da en un contexto complejo para el sistema de salud argentino, con indicadores que muestran señales de retroceso y alertas por la reaparición de enfermedades prevenibles, lo que suma preocupación de cara a los próximos meses.