La enorme tormenta invernal Fern, con temperaturas polares, azotaba este lunes por tercer día consecutivo a gran parte de Estados Unidos, donde causó al menos once muertes, hasta un millón de hogares sin energía eléctrica y cancelaciones de miles de vuelos.
Las autoridades advirtieron que una masa de aire procedente del Ártico provocará la caída de las temperaturas a niveles peligrosamente bajos durante algunos días más. Declararon el estado de emergencia en Washington y una veintena de estados.
El Departamento de Energía de Estados Unidos tomó una decisión clave durante la noche del domingo: ordenó que el operador de la red eléctrica de Texas use la generación de respaldo en centros de datos y otras instalaciones de alto consumo energético para evitar más apagones en medio de una situación crítica. Texas enfrenta temperaturas extremas y daños severos tras el paso de la tormenta invernal Fern, que golpeó con fuerza durante el fin de semana.
Según la agencia, la directiva busca respaldar al Consejo de Confiabilidad Eléctrica de Texas (ERCOT) para sostener la operación de la red eléctrica y garantizar el suministro a millones de personas. “La administración de Donald Trump está comprometida a liberar toda la generación de energía disponible necesaria para mantener a los estadounidenses seguros durante la tormenta invernal Fern”, explicó el secretario de Energía, Chris Wright.