Desde la institución de Laprida salieron en defensa del entrenador Franco Santana y de sus dirigidos, asegurando que las celebraciones post partido respondieron estrictamente a la lógica de la competencia deportiva. De acuerdo con la postura del club del Oeste, la euforia se justificó por el valor de haber alcanzado un agónico empate ante un rival de jerarquía, descartando de plano que las actitudes del DT hayan buscado incitar al odio o generar un enfrentamiento con los locales.
“Los festejos de nuestro plantel fueron propios de la competencia deportiva, tanto por el gol convertido como por la importancia de sumar un punto, y en ningún momento tuvieron como intención provocar, agredir o generar un enfrentamiento con la parcialidad rival” explicaron en un comunicado.
“Rechazamos que se responsabilice a nuestro plantel por los hechos de violencia posteriores al partido. No creemos que festejar un gol o celebrar un punto deba ser motivo para generar enfrentamientos” sostuvieron.
“Como institución, repudiamos cualquier forma de violencia y hacemos un llamado a que estos hechos no sigan formando parte de nuestro fútbol. La rivalidad debe quedar dentro de la cancha y el respeto debe estar siempre por encima de cualquier resultado” informaron desde el Club Social y Deportivo Laprida.