La yerba mate argentina continúa consolidando su posición tanto en el mercado interno como en el exterior. Según el informe mensual del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), entre enero y junio de 2025 se comercializaron más de 162 millones de kilos, lo que representa un aumento del 16,02% respecto al mismo período del año anterior, cuando se registraron 140 millones de kilos.
La cifra corresponde a la salida de molinos, un indicador clave que refleja el volumen de yerba mate enviada a centros de distribución, supermercados y mayoristas. Solo en junio, las exportaciones alcanzaron los 5,5 millones de kilos, acumulando en el primer semestre un total de 24,5 millones de kilos, lo que confirma el crecimiento sostenido de la demanda internacional.
En materia prima, durante junio se procesaron más de 133 millones de kilos de hoja verde, y en la primera mitad del año ingresaron a los secaderos casi 450 millones de kilos, asegurando así la continuidad de la producción y el abastecimiento del mercado.
El sistema de cosecha yerbatero está estructurado en tres etapas: la zafra gruesa (abril a septiembre), una pausa en la cosecha (octubre y noviembre) y la zafriña (diciembre a marzo), lo que permite una provisión constante a lo largo del año.
Respecto a los formatos de consumo, la preferencia mayoritaria se mantiene en los paquetes de medio kilo, que representaron el 55,18% de las salidas al mercado interno durante junio. Los envases de un kilo ocuparon el segundo lugar con un 37,67%, mientras que los paquetes de dos kilos y de cuarto kilo sumaron apenas un 1,79% y 0,87% respectivamente.
Este crecimiento reafirma que la yerba mate es un producto emblemático de la cultura argentina, con un fuerte consumo local y un avance sostenido en mercados internacionales. Desde el INYM destacaron que la combinación de una cosecha eficiente, el mantenimiento de los formatos preferidos y la mejora en los canales de distribución permiten proyectar un cierre de año positivo para el sector.