La víctima, Jessy Ribas, relató que todo lo robado estaba embalado para su mudanza prevista dentro de 15 días, ya que se encontraba organizando sus cosas para trasladarse de ciudad. Detalló a Del Mar Digital cómo se dio la secuencia del hecho.
“Yo trabajo en el único departamento que está instalado sobre la calle Mundial, en el pasaje Aristóbulo del Valle. Llegué alrededor de las 16:10 o 16:20, y cuando entro veo que el portón del garaje estaba abierto. Trabajo con otras cinco chicas, así que pensé que alguna lo había dejado así. Cerré y cuando fui hacia el pasillo para subir por la escalera, noté que las cajas que había embalado hacía una semana no estaban”, contó.
Dentro de esos paquetes guardaba pertenencias personales, documentación, herramientas de trabajo y la camilla. “Me revolvieron varias cajas, me abrieron otras y me llevaron tres cajas grandes y una de las camillas que uso todos los días. Es algo que me costó muchísimo conseguir”, lamentó.
Tras hablar con comerciantes y vecinos de la cuadra, Ribas obtuvo datos valiosos. “Las chicas del piso vieron a un chico que andaba con unas cajas y que se subió a un colectivo. El dueño del bar de al lado nos dio acceso a las cámaras y pudimos ver todo”, explicó.
Las grabaciones muestran que el primer ladrón entró a las 15:20, tomó una caja y salió. Luego volvió en compañía de otra persona:
- Uno se llevó la camilla,
- El otro cargó varias cajas más,
- Y ambos regresaron reiteradas veces, tomándose entre 5 y 10 minutos para sustraer todo.
Incluso dejaron una de las cajas en la parada del colectivo de la esquina, donde el delincuente se quedó esperando “como si nada”, revisando el contenido y descartando papeles personales que quedaron tirados en el lugar.

“Por suerte pude recuperar algunas fotos de mis hijos y papeles que se volaron, pero lo más importante eran mis herramientas de trabajo, y eso sí se lo llevaron”, señaló.
La mujer indicó que acudió a la comisaría pocas horas después del robo, pero no consiguió radicar la denuncia. “Me dijeron que vuelva mañana a la mañana, que tenían tiempo hasta las 14 para tomármela. Les expliqué que necesito que los encuentren porque en 15 días tengo que viajar y no quiero que esto quede impune”, expresó con indignación.
Ribas difundió su caso en redes sociales para intentar recuperar sus pertenencias, especialmente la camilla de trabajo. “Si alguien vio algo o sabe que están vendiendo estas cosas, por favor avisen”, publicó.
Quienes puedan aportar información pueden comunicarse a su teléfono 2976-250400 o mediante su página profesional Laxmi Masaje y Terapia Holística.
“Solo quiero recuperar mis cosas. Me costó mucho conseguirlas y las necesito para seguir trabajando”, concluyó.