Si bien admitió que el dato genera preocupación en el Palacio de Hacienda, ratificó el rumbo del plan económico y aseguró que, más tarde o más temprano, el índice mensual perforará el piso del 1%, estimando que ese escenario podría darse entre agosto y octubre de este año.
El titular de la cartera económica explicó que el incremento del último mes estuvo impulsado principalmente por los ajustes en las tarifas y el precio de la carne, factores que ya estaban dentro de los cálculos del Gobierno. Para el ministro, la clave reside en el control estricto de la cantidad de pesos circulantes y la ausencia de déficit fiscal, variables que considera fundamentales para que la inflación argentina termine convergiendo con los niveles internacionales.
Caputo también atribuyó parte de la inestabilidad reciente a lo que denominó un “ataque político”. Según su visión, tras los comicios en la provincia de Buenos Aires, se generó una incertidumbre electoral que derivó en una dolarización de carteras, afectando el riesgo país y los precios. No obstante, se mostró optimista sobre la actividad económica, negando un escenario de estanflación y destacando que los niveles de actividad están en cifras récord, aunque reconoció que todavía hay sectores de la población que atraviesan una situación difícil mientras el país busca una recuperación definitiva.