La custodia de la sede diplomática en Venezuela, que Brasil ejercía desde julio de 2024 tras la expulsión del cuerpo diplomático argentino por parte del régimen de Nicolás Maduro, pasará ahora a manos de Italia.
Los motivos del quiebre
La determinación de Brasil se precipitó luego de que el mandatario argentino difundiera en sus redes sociales un video de su discurso en la reciente cumbre del Mercosur. El material audiovisual incluía una imagen de Lula da Silva abrazado a Nicolás Maduro, gesto que generó un profundo malestar en el gobierno brasileño y terminó de erosionar una relación que ya parecía encontrarse en su punto más bajo.
Cabe recordar que Brasil había asumido la representación argentina tras el conflicto generado por el asilo otorgado en la embajada a colaboradores de la líder opositora María Corina Machado y el desconocimiento de Buenos Aires hacia el resultado electoral venezolano.
Impacto regional y comercial
Esta ruptura personal e institucional entre los líderes de las dos principales economías de la región ocurre en un momento estratégico. La decisión se conoció el mismo día en que la Unión Europea aprobó el acuerdo comercial con el Mercosur, cuya firma oficial está prevista para el próximo 17 de enero en Asunción.
Además del plano diplomático, el distanciamiento plantea interrogantes sobre proyectos conjuntos clave, como la exportación de gas desde Vaca Muerta hacia Brasil, y obliga a socios regionales como Paraguay y Bolivia a equilibrar sus posiciones ante la iniciativa de Milei de conformar una coalición de gobiernos de derecha en el continente.