Carolina Paredes, mamá de León —un niño con diagnóstico de autismo— expresó su profunda preocupación por las consecuencias del veto presidencial a la Ley de Emergencia en Discapacidad, y aseguró que muchas familias quedaron en una situación desesperante. “Cuando te entregan ese papelito que se llama CUD (Certificado Único de Discapacidad), se te cae el planeta un poco hasta que después se te acomoda. Es un duelo, porque el hijo que soñaste va a ser distinto, maravilloso igual, pero distinto”, compartió en diálogo con Radio Del Mar.
“Este veto no solo afecta a los acompañantes terapéuticos, sino a todas las terapias en sí, que son múltiples”, subrayó Carolina. En su testimonio, detalló que cada niño necesita tratamientos distintos: terapia ocupacional sensorial, fonoudiología, musicoterapia, psicopedagogía, psicología conductual, entre otras, que son fundamentales para su desarrollo. Sin embargo, la falta de cobertura dificulta el acceso a esos servicios.
Según explicó, actualmente los costos son elevadísimos: “Un acompañante o maestro de apoyo puede costar entre 365 mil y 800 mil pesos por mes. A eso se le suma el transporte, los plus que muchos profesionales cobran —aunque está prohibido por ley— y la falta de profesionales en Comodoro, lo que obliga a viajar a otras localidades como Rada Tilly”.
Paredes también se refirió al impacto laboral que implica cuidar a un niño con discapacidad: “No podés dejarlo solo. Yo soy remis, psicóloga, Uber, mamá maravilla. Hago de todo. Y encima tengo que pelear con el sistema para que se respete un derecho básico”.
“Me pongo en el lugar de las terapeutas, pero no pueden cobrarnos un plus. Hay una ley que dice que con el CUD no debe haber copagos. Sin embargo, hoy por hoy, cuatro terapias más el plus, son 128 mil pesos extra por mes. Es insostenible”, denunció.
Por último, pidió visibilizar la situación de las familias más vulnerables: “¿Qué va a pasar con los chicos que se quedaron sin obra social? ¿Cómo van a ir a la escuela, cómo van a recibir sus terapias? Esto es un derecho, no un lujo”.