En el marco de marzo, mes de concientización sobre la epilepsia, especialistas remarcan la importancia de reconocer los signos tempranos y acceder a un tratamiento adecuado para mejorar la calidad de vida de quienes conviven con esta condición.
En Argentina, la epilepsia afecta aproximadamente al 2% de la población, siendo una de las enfermedades neurológicas más frecuentes. El neurólogo infantil y especialista en epilepsia, Agustín Calvo, explicó que se trata de un trastorno neurológico crónico que puede presentarse a cualquier edad, aunque es más común en la etapa pediátrica.
¿Qué es la epilepsia?
“La epilepsia es un trastorno neurológico crónico frecuente que puede afectar a personas de todas las edades. Está presente en aproximadamente el 1% de la población general y puede alcanzar el 2% en niños y niñas”, detalló el especialista.
La enfermedad se produce por una actividad eléctrica anormal en el cerebro, lo que genera crisis epilépticas o convulsiones.
Signos de alerta
El síntoma principal son las crisis epilépticas. En algunos casos se manifiestan con movimientos corporales como sacudidas o contracciones, pero no siempre son convulsivas. También pueden presentarse como episodios de desconexión (ausencias), alteraciones visuales o auditivas, o sensaciones extrañas.
Ante la sospecha, Calvo recomendó consultar con el pediatra, médico general o preferentemente con un neurólogo infantil, ya que algunas formas de epilepsia presentan síntomas poco habituales.
Cómo se diagnostica
El diagnóstico es principalmente clínico y se basa en el relato detallado de los episodios y la evaluación médica. En muchos casos no se requieren estudios complementarios en la primera etapa.
Uno de los estudios más utilizados es el electroencefalograma (EEG), que permite registrar la actividad eléctrica cerebral mediante electrodos colocados en el cuero cabelludo. Es un procedimiento no invasivo, indoloro y fundamental para confirmar la presencia de actividad epiléptica y determinar el tipo de epilepsia.
El especialista subrayó que en bebés, niños y adolescentes el estudio debe ser realizado e interpretado por profesionales capacitados en epilepsia pediátrica.
¿Se puede prevenir?
En algunos casos sí, dependiendo de la causa. Cuando la epilepsia se relaciona con complicaciones durante el embarazo, el parto, infecciones o traumatismos, puede reducirse el riesgo con controles adecuados y diagnóstico precoz. Sin embargo, existen formas de origen genético o desconocido que no pueden prevenirse.
Tratamientos disponibles
Según datos de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Liga Internacional Contra la Epilepsia (ILAE), en América Latina cerca de la mitad de las personas con epilepsia no saben que la padecen.
“El principal tratamiento son los medicamentos antiepilépticos o anticrisis. Existe una amplia variedad y la mayoría de los casos pueden controlarse adecuadamente”, explicó Calvo.
En situaciones particulares puede recurrirse a combinaciones de fármacos, cannabis medicinal, dieta cetogénica o incluso cirugía en casos seleccionados.
Finalmente, el especialista remarcó que la epilepsia es una enfermedad tratable y que un diagnóstico oportuno mejora significativamente la calidad de vida de los pacientes.