El crimen se conoció cuando otro de los hijos de la víctima, al no poder comunicarse con su padre, contactó a su hermano Rubén. Durante la charla, el ahora detenido confesó el hecho: “Maté a papá, estamos en casa”. Al arribar a la vivienda de la calle Balcarce al 531, el familiar encontró el cuerpo de L.D.B (64) en su cama y al agresor sentado en la cocina.
De acuerdo a la investigación, el ataque se habría producido entre la noche del 31 de diciembre y la madrugada del 1º de enero. El hombre fue asesinado mientras dormía con un palo que tenía clavos en sus extremos, elemento que fue secuestrado por la policía al lado del cadáver. Un golpe certero en la cabeza habría sido la causa del deceso.
El acusado convivió con el cuerpo en la vivienda durante al menos 30 horas hasta el momento de su detención. En el lugar, los investigadores también hallaron alcohol y una pequeña cantidad de estupefacientes para consumo personal.
La fiscal Alejandra Rodríguez, de la UFI Nº 9 de Moreno y General Rodríguez, imputó al presunto asesino por homicidio agravado por el vínculo y por alevosía. Se espera que los resultados de la autopsia confirmen la data exacta de la muerte para avanzar con el proceso judicial.