El miércoles al mediodía, el centro de Bariloche fue escenario de los primeros operativos de control luego de la reciente resolución municipal que prohíbe realizar actividades no autorizadas en la vía pública.
Personal de la comuna se presentó en la intersección de las calles Moreno y Quaglia para hacer cumplir la normativa, que restringe prácticas como malabares en semáforos, arte callejero y venta ambulante en determinados sectores de la ciudad.
La medida se sustenta legalmente en la Ley Provincial N° 5592, una legislación que regula infracciones vinculadas a situaciones que puedan generar molestias, desorden o alteraciones de la tranquilidad pública en el territorio rionegrino.
Desde el municipio señalaron que la decisión responde principalmente a preocupaciones relacionadas con la seguridad vial y la fluidez del tránsito. Según indicaron, en los últimos meses se habían registrado numerosas situaciones de tensión entre conductores y personas que realizan este tipo de actividades, además de dificultades en la visibilidad y circulación en puntos críticos de la ciudad.
Muchas de esas denuncias, precisaron, llegaron a través de llamados al 103, la línea municipal de atención ciudadana.
Si bien la resolución generó un intenso debate y diversas repercusiones en redes sociales durante las últimas horas, hasta el momento no se han formalizado presentaciones de oposición ni reclamos legales contra la nueva disposición.