Durante su exposición, el mandatario señaló a Irán como “el enemigo” y vinculó la seguridad global con la figura de Donald Trump, afirmando que “el mundo se salvó por un centímetro” en referencia al atentado que sufrió el líder republicano.
Acompañado por Karina Milei y Manuel Adorni, el jefe de Estado defendió su gestión económica ante un auditorio académico, calificando al socialismo como “el fraude más grande de la historia” y a los impuestos como “un robo a punta de pistola”. Milei se autodefinió como el líder “más reformista de la historia de la humanidad” y aseguró que su programa de ajuste fiscal es una convicción moral para dejar de “estafar” a los argentinos con la inflación.
El eje central del discurso fue la geopolítica actual en Medio Oriente. Milei recordó los atentados a la AMIA y a la Embajada de Israel para justificar su postura beligerante contra el régimen iraní. “No tengo dudas de que Estados Unidos e Israel van a salir victoriosos”, vaticinó el presidente, quien esta noche cerrará su agenda en la ciudad con una gala del medio judío The Algemeiner.