Ante un auditorio que lo recibió con aplausos, el Presidente no dejó pasar la oportunidad para bromear sobre el clima que enfrentó en el Legislativo: “El domingo tuve una tribuna más complicada”, lanzó entre risas.
Durante su discurso, el jefe de Estado reforzó su retórica anti-Estado, calificándolo nuevamente como un “ladrón estacionario” al que su gestión está “corriendo” para imponer reglas claras de mercado. “Celebramos que empresas como Visa apuesten por el país; esto mejora la vida de los argentinos de manera directa”, afirmó.