El presidente Javier Milei convocará a una reunión con los gobernadores en la Casa Rosada para intentar consolidar apoyos que resultan fundamentales en la antesala de un fin de año cargado de definiciones legislativas. El encuentro se realizaría una vez que el ministro del Interior, Diego Santilli, concluya una ronda de conversaciones individuales con los mandatarios provinciales.
El objetivo central del Gobierno es asegurar consensos para el tratamiento del Presupuesto 2026 y un paquete de reformas de alcance laboral, tributario y penal que el oficialismo pretende discutir durante las sesiones extraordinarias previstas del 10 al 31 de diciembre. En caso de que no se llegue a un acuerdo antes del receso, no se descarta que el debate se extienda a enero.
Desde Balcarce 50 consideran que el apoyo de las provincias es decisivo en este momento político. Por eso, la estrategia que encabeza Santilli busca sellar compromisos de manera individual antes de que se produzca la foto conjunta con el Presidente. La intención es que más de la mitad de los gobernadores acompañen los proyectos del Ejecutivo en el Congreso, siguiendo un esquema similar al recordado “Pacto de Mayo” del año pasado.
En el marco de estas negociaciones, se evalúan posibles aumentos de partidas presupuestarias y planes de obra pública para las provincias, así como la regularización de deudas pendientes con cada jurisdicción. La definición de estos aspectos está siendo trabajada de manera paralela por el Ministerio de Economía.
Entre las conversaciones que ya tuvieron lugar figuran mandatarios de distintos signos políticos, y antes de la cumbre se espera que se concrete el diálogo con gobernadores de distritos clave del interior productivo.
Un escenario político que se reconfigura
La búsqueda de acuerdos con las provincias también tiene un componente estratégico ligado a la gobernabilidad a mediano plazo. En la Casa Rosada creen que la presencia territorial del Gobierno debe fortalecerse y, por ese motivo, Milei prevé visitar una o dos provincias por mes durante el próximo período, acompañado por ministros y dirigentes de su espacio.
En paralelo, se analiza la posibilidad de realizar reuniones de gabinete fuera de Buenos Aires como gesto político hacia el interior del país y para sumar volumen a la construcción de alianzas regionales.
Lo que viene
- Cierre de la ronda de reuniones individuales entre Santilli y los gobernadores, durante noviembre.
- Cumbre en Casa Rosada para formalizar acuerdos.
- Inicio del tratamiento parlamentario del Presupuesto y las reformas en sesiones extraordinarias.
El Gobierno apuesta a una foto de unidad que permita mostrar fortaleza política rumbo al año legislativo que se aproxima. La incógnita a resolver será cuántos gobernadores finalmente plasman su apoyo de manera explícita y bajo qué condiciones.