Javier Milei presentó un escrito en la causa iniciada por la familia de Ian Moche, el niño de 12 años con autismo que lo denunció por descalificaciones en redes sociales y le pidió que borre un posteo en el que lo había insultado.
En su descargo, el mandatario volvió a negar que lo que publica en su cuenta de X lo haga como Presidente de la Nación. Argumentó que se trata de un perfil personal y que, por lo tanto, “no es una cuenta oficial o institucional del Poder Ejecutivo Nacional”. También afirmó que lo publicado “no fue una medida administrativa o un acto de Estado” y que no constituyó “una agresión al honor, reputación o integridad” del menor.
El escrito, presentado por sus abogados, sostiene que la demanda en su contra es “improcedente, confusa y carente de sustento jurídico” y que “no se le puede formular reproche alguno” en términos personales. Entre sus argumentos, Milei remarcó que repostear un contenido “no es una ratificación o legitimación de agravios” y que la publicación no generó “un daño irreparable, grave o inminente”.
“El reposteo fue realizado desde mi cuenta personal (@JMilei) y no implicó una decisión administrativa, normativa o acto estatal alguno, ni implicó uso de fondos públicos”, señaló el mandatario, quien consideró que se trató de “una acción privada que contiene la expresión crítica sobre la labor y agenda subyacente de un periodista públicamente conocido”.
Milei también cuestionó la vía judicial iniciada por la familia Moche, asegurando que la interpretación de sus dichos “no es óbice para ejercer una censura et-post y menoscabar el derecho a la libertad de expresión”.
En relación al pedido de borrar el posteo, sostuvo que “tampoco es admisible su remoción” y que no actuó “con real malicia, sino con buena fe”. Por ello, solicitó que se desestime la denuncia en su contra.
El fiscal de la causa, Oscar Julio Gutiérrez Eguía, ya había dictaminado anteriormente que la cuenta de X de Javier Milei no es solo personal, sino que lo representa como Presidente.