Según los registros policiales de la Comisaría Séptima, el domingo 5 de abril a las 08:20 horas, el personal de salud y efectivos policiales acudieron a una vivienda en las inmediaciones del Código 810, sobre el cerro. Allí constataron que el niño presentaba graves dificultades para respirar, cuadro que derivó en un paro cardiorrespiratorio.
Ángel fue trasladado de urgencia al Hospital Regional, donde permaneció internado en estado crítico hasta la noche del lunes 6 de abril, cuando la Dra. Paula Burua informó su fallecimiento a las 23:50 horas.
La denuncia de la familia: “Él no quería estar ahí”
Los familiares paternos del niño manifestaron su dolor, asegurando que existían advertencias previas que fueron ignoradas. Según el descargo de la familia, el menor había expresado reiteradamente que no quería estar con su progenitora.
“Recorrimos Defensoría, no nos escucharon. Protección de Menores debió protegerlo pero decidió hacer abuso de poder”, expresaron los familiares en un duro descargo, donde también mencionan que la Comisaría Séptima fue testigo del llanto del menor en oportunidades anteriores cuando se negaba a quedar bajo el cuidado que la justicia le había asignado.

Investigación judicial
La funcionaria de fiscalía, Dra. Natalia Gómez, intervino en el caso y ordenó el traslado del cuerpo a la morgue judicial para la realización de la autopsia correspondiente, que será clave para determinar si el deceso se produjo por causas naturales, una patología previa o si hubo signos de maltrato o negligencia.
“NADA nos devuelve a Ángel, pero su cuerpo debe seguir hablando ahora”, sentenciaron sus familiares, exigiendo que se investigue la responsabilidad de los funcionarios y profesionales que intervinieron en la custodia del menor.