El documento fue presentado como un acuerdo federal, llevando la firma de los ministros de Salud de la Ciudad de Buenos Aires y 21 provincias. Sin embargo, la declaración no incluyó la adhesión de la Provincia de Buenos Aires ni de Formosa, generando un fuerte cruce político.
La respuesta a la polémica antivacunas
El comunicado conjunto fue una reacción a la “insólita exposición” que tuvo lugar en el Anexo de Diputados, autorizada por el presidente de la Cámara, Martín Menem. En dicha jornada participaron médicos conocidos por sus posturas antivacunas, como el oftalmólogo Oscar Botta, quien disertó sobre “Vacunas de calendario y autismo”.
El texto firmado por la mayoría de las provincias es categórico al inicio: “Las vacunas del Calendario Nacional son herramientas fundamentales de la salud. Cada una cuenta con décadas de uso seguro, está respaldada por evidencia científica sólida y ha demostrado su eficacia”.
La acusación de Kreplak: “nos marginaron”
La ausencia de la firma de la Provincia de Buenos Aires desató la crítica de su ministro de Salud, Nicolás Kreplak. Aunque desde su cartera aseguraron que “hubieran acompañado una declaración así”, cuestionaron duramente al Gobierno Nacional por permitir la actividad antivacunas en el Congreso.
Más tarde, el propio Kreplak utilizó su cuenta en X (antes Twitter) para criticar el manejo: “Apoyamos las vacunas y la vacunación, pero fuimos marginados del comunicado“. Además, acusó al gobierno de no estar a la altura de las circunstancias, exigiéndoles proveer las vacunas e impulsar planes de difusión, no solo emitir comunicados.
Desde el gobierno bonaerense aseguraron que la exclusión fue política, ya que ningún funcionario se comunicó con ellos para confirmar la adhesión al texto, que fue informado a través de un grupo de WhatsApp de madrugada.
La réplica de la nación
Desde el Ministerio de Salud nacional defendieron el procedimiento, señalando que el acuerdo se gestionó a través del grupo de WhatsApp del Consejo Federal de Salud (COFESA), y que Kreplak “tuvo tiempo de sobra” para confirmar su firma antes del mediodía.
Fuentes cercanas a Lugones insisten en que la negativa a firmar por parte del ministro bonaerense fue una decisión política, enmarcada en la disputa por el apoyo a las actividades en el Congreso. “Parece un poco ridículo que el mismo gobierno que promueve las actividades antivacunas saque un comunicado exculpándose”, fue la dura crítica final desde la Gobernación bonaerense.