Luque sostuvo que es imposible determinar científicamente el tiempo de agonía y aseguró que el astro “no sufrió” antes de morir. Además, afirmó que el cuerpo de Maradona presentaba edemas e hinchazón debido a las “excesivas maniobras de RCP” que se realizaron en el country, señalando que “lo volvieron a reanimar por pedido de la familia” cuando ya no había respuesta.
El neurocirujano también buscó despegarse de la patología de base de Diego. “Dejó de recibir medicación cardíaca en 2007, en ese momento lo atendía Alfredo Cahe, no yo”, disparó, intentando demostrar que la insuficiencia cardíaca era una condición preexistente que no fue debidamente tratada en las décadas previas a su intervención.
Fernando Burlando, abogado de Dalma y Gianinna, reaccionó de inmediato solicitando que se escuchen los audios que constan en el expediente para “contrastar” la actitud actual de Luque con los diálogos que mantenía el equipo médico en los días previos al 25 de noviembre de 2020. Debido a la extensión de la declaración del imputado, se debieron suspender los testimonios previstos para hoy, incluido el de la menor de las hermanas Maradona.