A través de un documento firmado por seis diócesis de la región, los equipos pastorales expresaron su “profunda preocupación” ante el proyecto. Citaron la Doctrina Social de la Iglesia para remarcar que la propiedad privada debe tener una función social subordinada al acceso equitativo a la tierra.
Los equipos de Pastoral Social de la Región Patagonia-Comahue emitieron un duro pronunciamiento conjunto ante el avance del proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada en el ámbito legislativo. Bajo el título “En defensa del bien común frente a la ley de inviolabilidad de la propiedad privada”, las diócesis del sur argentino manifestaron su inquietud por el impacto que la normativa podría generar sobre el acceso al territorio, los bienes naturales y la paz social.
“En el caso de la diócesis de Rawson, para que yo los invite a marchar este jueves a las plazas o a los lugares donde estén. De tomar una posición con respecto a este tema de las tierras. En realidad viene desde hace rato, ya hicimos una carta conjunta nosotros solos sobre la Ley de Glaciares. En este caso particular, no es un solo tema, no es este de la extranjerización, aunque también es, sobre todo señalando esto de que hay excepciones a las 1.000 hectáreas, que hay excepciones al 15% y que se junta con otras partes de la Ley, que también nos preocupan. El tema del incendio de las tierras y el cambio esto de los 30 años nos preocupaba. Entiendo que en la última reforma que están haciendo, negociando, ya no está, que era lo de la expropiación con tan poquitos años” dijo Alvarez a Nuestras Mañanas en Radio del Mar.
El comunicado de la Iglesia patagónica fundamenta su postura en la Doctrina Social y citó los principios expresados en la encíclica Magnifica Humanitas de León XIV. “La tierra, especialmente en la Patagonia, no puede ser reducida a un objeto de apropiación exclusiva. La tierra y sus frutos han sido dados por Dios para beneficio de todos los seres humanos, sin exclusión”, destacaron, subrayando que el derecho a la propiedad no es absoluto y debe permanecer subordinado a su función social y comunitaria.
Asimismo, la Pastoral Social alertó sobre los riesgos de la especulación sobre el suelo y la concentración de hectáreas en pocas manos. “La apropiación por compra de tierras en manos de unos pocos —sean argentinos o extranjeros—, haciendo de esto un pingüe negocio inmobiliario y de los bienes que en ellas se encuentren (agua, minería, gas, bosques), contradice la enseñanza evangélica y la tradición de la Iglesia”, señalaron respecto de la realidad del territorio que habitan comunidades originarias y pobladores rurales.
“Nos preocupa la exacerbación de lo privado y lo individual, esa gesta donde cada uno hace su vida sin pensar en el de al lado y sobre todo en el más vulnerable”, manifestó el obispo, recordando que la postura eclesial no responde a banderas partidarias ni a sesgos ideológicos, sino a los principios históricos de la Doctrina Social de la Iglesia.
Asimismo, el obispo cargó contra la denominada “expropiación regulatoria” contenida en la norma, la cual —según indicó— adoptaría modelos jurídicos extranjeros que condicionan las facultades del Estado para preservar el medioambiente. De aplicarse esta figura, si la administración pública pretende limitar el uso del suelo para frenar desmontes o proteger humedales, debería indemnizar con sumas millonarias a los propietarios privados, lo que en la práctica “disuade al Estado de mirar con delicadeza ambiental los proyectos productivos porque no cuenta con los recursos financieros para pagar esas cifras”.
Los representantes eclesiásticos expresaron su rechazo a toda legislación que absolutice la propiedad privada, exhortaron a las autoridades a promover políticas de acceso equitativo a la tierra y al trabajo, y confirmaron que se sumarán a las acciones de concientización para evitar la sanción definitiva de la norma. El documento lleva la firma de los Equipos de Pastoral Social de las diócesis de Alto Valle, Viedma, Neuquén, Río Gallegos, Rawson y San Carlos de Bariloche.
En otro tramo del diálogo, el referente pastoral objetó que se intente medir la realidad socioeconómica del país únicamente a partir de variables financieras y desregulaciones de mercado, dejando de lado el acceso equitativo al agua, las vías naturales y la costumbre ancestral de la veranada e invernada que practican los crianceros y las comunidades aborígenes en la meseta y precordillera chubutense. Por último, de cara a la votación del próximo jueves en la Cámara Alta, el obispo convocó a la ciudadanía a no quedarse como simples espectadores y sumarse a las movilizaciones y marchas pacifistas que realizarán distintas organizaciones sociales en las principales ciudades de la provincia.