Nicolás Occhiato rompió el silencio y confirmó que el conflicto con Florencia Peña ya se encuentra formalmente en manos de la Justicia. Tras la escandalosa salida de la actriz de la grilla de Luzu TV —provocada por la difusión al aire de una información falsa sobre la salud de Jorge Messi, padre de Lionel—, el conductor y dueño del medio reconoció haber tenido un contacto directo con ella, aunque optó por mantener una estricta cautela legal.
“La charla existió después del hecho. Fue una que va a quedar en el ámbito de lo privado”, sentenció Occhiato en diálogo con el programa Puro Show (América). Al ser consultado por los detalles de la millonaria demanda que impulsa la conductora por una cifra que asciende a los 750 millones de pesos, el productor se mostró reticente a dar declaraciones públicas que compliquen su estrategia judicial: “Está todo judicializado. No tengo mucho para decir”, se limitó a responder.
El origen del quiebre definitivo entre las partes se remonta al pasado 18 de junio. Durante la emisión del ciclo El Show del Verano, Peña leyó al aire un rumor sin chequear respecto al entorno del capitán de la Selección argentina, lo que desató una fuerte crisis institucional en la señal y su posterior desvinculación. Días más tarde, Fernando Burlando, abogado de la actriz, admitió públicamente que estaban analizando avanzar por la vía legal, una instancia que Occhiato acaba de ratificar.
Por otra parte, el joven empresario aprovechó los micrófonos para echar por tierra los rumores que indicaban un éxodo masivo de sponsors corporativos a raíz del altercado con el entorno Messi. “Fijate los programas, la cantidad de chivo que metemos. De hecho, es todavía mayor cantidad de la que teníamos antes”, retrucó de forma tajante para desmentir cualquier tipo de perjuicio económico en su plataforma de streaming.
Finalmente, Occhiato admitió haber mantenido una conversación con Marley durante su estadía en Miami, socio de Peña en el programa antes del despido, aunque tampoco ventiló el contenido de esa charla. En último término, se refirió al polémico ingreso sin autorización de una periodista a la casa donde Luzu montó su búnker para la cobertura del Mundial 2026: “Fue una incomodidad total”, aseguró, señalando que el tema se cerró tras recibir las correspondientes disculpas institucionales por parte del medio involucrado.