El eje de la discusión, y donde la FIA admitió que habrá cambios, es la administración de la energía eléctrica. Según el comunicado oficial emitido tras el encuentro, si bien las primeras carreras del año “ofrecieron un gran espectáculo”, el análisis de los datos técnicos recopilados en las tres fechas iniciales demostró la necesidad de ajustar el despliegue de potencia híbrida. El objetivo es evitar que los autos pierdan competitividad en pista debido a las limitaciones del actual marco regulatorio.
Cronograma de definiciones
Este primer encuentro técnico será seguido por una reunión el miércoles 15 de abril para tratar el reglamento deportivo, mientras que el jueves 16 se analizarán las propuestas técnicas definitivas. Este proceso de “reparación” de la normativa se da en plena temporada, un hecho poco frecuente que responde a la complejidad de los motores híbridos actuales y a la presión de los equipos por no comprometer el desarrollo de lo que queda del año.
Los cambios buscarán devolverle al conductor una mayor incidencia sobre la potencia del auto, reduciendo la dependencia de los sistemas automáticos que hoy están en el centro de la polémica. La FIA espera tener los detalles finales de la nueva reglamentación antes del receso de verano.