(Guadalupe Rodríguez- Redactora en Del Mar Digital)
Comodoro Rivadavia transitó uno de los años más complejos en materia de violencia letal. Desde el 1 de enero hasta el 8 de diciembre se contabilizaron once homicidios, la mayoría cometidos con armas de fuego, en distintos barrios de la ciudad y con víctimas jóvenes, entre los 19 y los 45 años. El registro muestra una fuerte concentración en enero y febrero, un caso intermedio en abril —revelado recién en mayo— y un retorno de episodios en octubre y diciembre, lo que configura un problema persistente a lo largo del año.
El primer hecho se produjo el mismo 1 de enero, cuando Maximiliano Cifuentes (21) fue asesinado y, horas después, Juan de la Cruz Aguilar (19) resultó gravemente herido; falleció el 6 de febrero tras más de un mes de internación. El mes continuó con la muerte de Matías Nieves (30), ocurrida el 24 de enero, y el ataque contra Ezequiel Víctor Álvarez (26), baleado el 29 y fallecido el 31 de marzo. En este último caso, el presunto autor se entregó de manera voluntaria.
Febrero se convirtió en el período más violento del 2025, con cuatro asesinatos en menos de un mes. El 1°, Ramiro Martínez (31) fue atacado en el barrio Sarmiento; el 7, Nahuel Asenjo (20) fue ultimado de cinco disparos en Alem y Huergo; el 23, Fabián Andrés Álvarez (38) fue ejecutado de un disparo en la cabeza en Máximo Abásolo y por el hecho fue detenido su hermano; y el 27, Jorge David Nieves (34) fue asesinado en Quirno Costa, causa por la cual el sospechoso se entregó espontáneamente.
El octavo homicidio recién salió a la luz el 16 de mayo, aunque se habría producido el 26 de abril en Cerro Solo. La víctima, identificada como Pablo (45), fue hallada con signos de tortura y violencia extrema. Por este hecho permanecen detenidas dos personas con prisión preventiva.
Tras varios meses sin nuevos asesinatos, la cifra volvió a moverse el 6 de octubre, cuando Ariel Nicolás, oriundo de General Villegas, fue asesinado de un disparo en el rostro mientras cargaba agua en la estación de servicio “Rodrigo”. Un acompañante resultó herido, aunque fuera de peligro.
El caso más reciente ocurrió en diciembre y elevó el total a once homicidios en el año. El 6 de diciembre, Nelson Ortíz fue atacado en Km. 5 durante una discusión con un compañero de trabajo. Recibió una puñalada en el cuello y murió el 8 de diciembre tras dos días de internación. El agresor ya se encontraba detenido por lesiones graves, aunque con el fallecimiento de la víctima la causa fue recaratulada como homicidio.
La distribución de los hechos revela patrones que se repiten: uso predominante de armas de fuego, disputas personales que escalan a niveles letales y una concentración territorial que incluye barrios de la zona norte, sur, sectores periféricos y el área céntrica. A la vez, más de la mitad de los casos cuentan con imputados detenidos o entregados voluntariamente, mientras que otros permanecen en investigación.
El año cerró con un saldo difícil de ignorar. Los once homicidios registrados en Comodoro Rivadavia durante el 2025 no solo exponen una problemática extendida en distintos barrios, sino que también plantean un desafío urgente para las políticas de prevención, intervención comunitaria y fortalecimiento del sistema de seguridad. El fenómeno, lejos de ser aislado, aparece como una tendencia marcada y con impacto social profundo.