El operativo, centrado en la aplicación del protocolo de orden público, finalizó con cuatro menores detenidos y la dispersión de las columnas de protesta.
En esta oportunidad, las columnas no contaron con la presencia de los gremios mayoritarios de la CGT, quienes, si bien cumplen una jornada de huelga general, optaron por no realizar una movilización callejera. Debido a que el Congreso amaneció completamente vallado, los manifestantes se concentraron en las intersecciones de Avenida Rivadavia y Callao, donde se produjeron los primeros focos de tensión.
Según el reporte oficial, un sector de la protesta inició la quema de residuos y el lanzamiento de objetos contra las fuerzas de seguridad. La respuesta de las fuerzas federales y de la Ciudad consistió en el uso de camiones hidrantes y gases lacrimógenos para liberar las arterias de circulación y disipar a los grupos concentrados.
Durante los operativos de control aleatorios realizados en la esquina de Avenida de Mayo y Santiago del Estero, la Policía de la Ciudad detuvo a cuatro menores de edad. De acuerdo con la información suministrada a Noticias Argentinas, uno de ellos contaba con un pedido de captura previo. Las autoridades indicaron que estos procedimientos buscan identificar elementos que puedan ser utilizados para agresiones durante la jornada.
Tras la aplicación del protocolo antipiquetes, el grueso de las organizaciones se retiró de la zona. No obstante, el tránsito en el área de la Plaza de los Dos Congresos permanece afectado debido al mantenimiento del vallado preventivo y la presencia de guardias de seguridad en los alrededores del edificio legislativo, donde continúa el tratamiento parlamentario del proyecto de reforma.