Con el inicio de la temporada de festejos, la ciudad activa un operativo de seguridad vial sin precedentes. A través de un trabajo conjunto entre la Policía del Chubut, la Agencia Provincial de Seguridad Vial (APSV) y Tránsito Municipal, se busca garantizar que las celebraciones de fin de año transcurran sin incidentes vinculados al consumo de alcohol.
El costo de la imprudencia
En el marco de la normativa de Alcohol Cero, cualquier registro positivo en el alcoholímetro es motivo de infracción. Los montos de las multas para este cierre de 2025 están determinados por la graduación detectada y la gravedad del riesgo generado:
- Escala inicial: Registros de entre 0,1 y 0,5 g/l de alcohol en sangre conllevan sanciones que parten de los $350.000.
- Faltas graves: Cuando el nivel de alcohol supera los 0,5 g/l, el valor de la multa escala drásticamente hasta alcanzar los $1.400.000, posicionándose como una de las penalizaciones más altas del código municipal.
- Inhabilitación: Más allá de la sanción económica, el conductor enfrenta la retención de la licencia por un mínimo de 30 días y la obligación de realizar cursos de concientización vial para recuperar el permiso de conducir.
Prevención en puntos estratégicos
Los operativos no serán estáticos; se han diseñado controles móviles y de saturación que rotarán por los principales accesos a la ciudad, zonas de playas y sectores de esparcimiento nocturno. El objetivo es disuadir a quienes intenten conducir tras haber bebido, fomentando la figura del conductor designado.
Además de la alcoholemia, se mantendrá una vigilancia estricta sobre otras conductas críticas como el exceso de velocidad, el uso del teléfono celular y el respeto a los semáforos, con el fin de proteger la integridad de peatones y automovilistas.
Documentación obligatoria
Para evitar demoras innecesarias, se recuerda que es obligatorio portar:
- Licencia de conducir vigente (física o digital en Mi Argentina).
- Cédula de identificación del vehículo.
- Comprobante de seguro en vigencia.
Desde las áreas de Seguridad y Justicia de la ciudad, el mensaje es unívoco: el control más efectivo es el que ejerce cada ciudadano. Respetar las normas no solo evita sanciones económicas de gran magnitud, sino que, fundamentalmente, asegura que el 2026 comience sin tragedias que lamentar en las calles de Comodoro.