El funcionario destacó que, tras los momentos críticos vividos a principio de año, el avance de los informes técnicos está permitiendo llevar certidumbre a las familias.
“La verdad que lo que nos tocó sufrir a principio de año es muy grave, pero es un proceso geológico y nos toca transcurrirlo”, admitió Ostoich, aunque remarcó que actualmente se cuenta con datos parciales de las consultoras IATASA y SRK para proyectar medidas preventivas. Sobre el estado del suelo, fue categórico: “Tenemos un montón de cosas que podemos hacer para que no empeore. Quiere decir que no se mueva; hoy no se está moviendo, está en un equilibrio inestable”.
Uno de los puntos que más resaltó el secretario fue el cambio en el ánimo de los damnificados durante los encuentros. “Yo en su situación hubiera reaccionado peor, pero la verdad que ya está todo mucho más tranquilo. Hay hasta risas en las reuniones y eso a uno le da la tranquilidad de que contamos con su confianza”, confesó.
Ostoich también puso en valor el aporte académico de la UNPSJB en el monitoreo del sector. Según explicó, los estudios actuales incluyen simulaciones hídricas proyectadas a 25 años, lo que permite diseñar canales de evacuación de agua para evitar nuevos estancamientos generados por el cambio en la topografía del cerro. “Seguimos trabajando de frente al vecino, contándoles todos los pasos y cómo vamos avanzando sobre factores técnicos rigurosos”, concluyó.